¿Qué es growth hacking, me preguntas, mientras clavas tu pupila en tu smartphone azul….? Bueno… no me lo preguntas, pero si has llegado hasta aquí quizás es porque te interesa conocer una respuesta. El Growth Hacking, otro palabro inglés que están empezando a usar los marketeros digitales y demás consultores, y que mucha gente no sabe ni lo que es.

De hecho, he leído muchas definiciones, y con algunas he pegado sonoras carcajadas. Tanto es así que al final me he decidido a hacer mi definición y colarla entre las demás. Si es verdad eso de que Google premia a los contenidos de calidad, espero estar encima de algunos iluminados que he leído por ahí.

Ojo: que también hay respetables blogueros que están haciendo un trabajo magnífico y tienen unos posts interesantísimos. A algunos de ellos los enlazaré desde aquí.

Además, quiero aprovechar la ocasión para, no sólo definir el término, sino contar también, de forma práctica, cómo aplicarlo a las redes sociales. Antes de entrar en berenjenales, vamos a señalar mi definición de growth hacking (y como vamos con “my definition”, damos al play y comenzamos):




Mi definición de growth hacking

La definición que yo hago de growth hacking es muy sencilla, ya que simplemente me limito a traducirla. Empecemos por el final:

  • Hacking, que procede de hacker, que significa pirata informático (más o menos). Es una persona que capaz de saltar las medidas de seguridad de un sistema para alterar el orden natural de las cosas (para mal o, ojo, para bien).
  • Growth significa literalmente ‘crecimiento’.

Por tanto, podemos definir el growth hacking como la habilidad de alterar el orden natural de crecimiento de las cosas. Aplicado a las redes sociales, sería la metodología que permite que perfiles de redes sociales, normalmente de nueva creación, experimenten un crecimiento exponencial en número de servidores.

De nueva creación o no, pero siempre en momentos puntuales. Igual que hay black hat SEO, y grey hat SEO, también hay black hat SMM y grey hat SMM. El growth hacking entraría dentro de estas prácticas sí legales pero no éticas, o que rozan el spam (grey hat SMM). Algunas son ligeramente intrusivas. Por tanto no conviene desarrollarlas como sistema único de captación de usuarios durante demasiado tiempo, o es probable que obtengamos el efecto contrario al deseado.

Visualízalo desde este prisma: una marca arranca en redes sociales con perfiles nuevos, es decir: arranca desde cero. Eso significa que por más bien que lo haga el community manager, si no riegas tus acciones con publicaciones promocionadas (social ads), lo normal es que el crecimiento orgánico haga que los usuarios tarden en llegarte entre 6 meses y un año (me refiero a una cantidad mínima respetable).

El growth hacking estaría a medio caballo entre limitarse a hacer acciones de atracción y confiar en el crecimiento orgánico… e inyectar pasta a través de social ads.




Lo que NO es growth hacking

La primera definición que me encuentro, buscando en Google, habla de que el growth hacking busca resultados “con el mínimo esfuerzo y coste“. Quiero levantar una bandera roja aquí, porque luego pasa lo que pasa: el SEO es posicionarse gratis… las redes sociales son gratuitas… y llegan los clientes menos espabilados, minusvalorando tu trabajo, y pidiéndote que trabajes por dos euros o, los más maleducados, incluso te piden que lo hagas a cambio de notoriedad.

El growth hacking tiene, como todo en la vida, su parte de esfuerzo, su parte de conocimiento y su parte de experiencia. Y sobre todo su muchísima parte de tiempo. Y el tiempo (y los conocimientos) hay que pagarlo. Ojo porque he leído en un blog que “no es gratis, pero casi“.

#pabernosmatao

Otra de las definiciones que me encuentro habla de que el growth hacker persigue vender productos. En absoluto: el objetivo de un growth hacker es ganar visibilidad. Y punto. Las conversiones se consiguen en otra fase del proyecto, no en ésta. Aquí estamos trabajando en la parte ancha del embudo. Crear comunidad como objetivo prioritario. Como dice Sonia Mañé, el ‘objetivo es crecer, crecer, crecer‘.

Otra definición que me ha flipado es una que dice “hacer crecer una empresa con el mínimo gasto de recursos posibles”, y añade “[…] se encarga de redefinir los productos y sus distribución para conseguir que lleguen al máximo número de personas posibles“. Bueno… si redefinir todos los productos y distribución de una empresa es invertir el mínimo gasto de recursos posibles… que baje Dios y lo vea.

Quizás en el mundo de la empresa y la consultoría de negocio tenga ese significado. Yo creo que no, pero en cualquier caso aquí estamos analizando el growth hacking aplicado al social media.

Hemos dicho anteriormente que se trataba de realizar acciones a medio camino entre lo orgánico y lo pagado. Esto no significa sólo configurar social ads. Growth hacking tampoco es comprar seguidores (“comprar koreanos”, que solemos decir en argot). Como dice Vilma Núñez, el growth hacker se centra en los canales gratuitos.

¡Gratis es mi número favorito!

Como veis, la diferencia de matiz entre “el growth hacking no es gratis, pero casi” y “el growth hacking se centra en los canales gratuitos” es notable.




Tácticas específicas de growth hacking

Para ser un buen growth hacker hay que reunir una serie de habilidades. Sergio, el Reaplicante, nos lo resume en conocimiento de los canales de ventas, creatividad en las campañas, capacidad analítica y mejora contínua. También hay que conocer y saber usar algunas herramientas, aunque como veremos más adelante esto no es imprescindible, y siempre es muy útil ser un friki del marketing digital.

Pero sobre todo hay que conocer, desarrollar y perfeccionar ciertas tácticas. Aquí os voy a contar algunas de las que yo uso, agrupadas por red social:

Growth hacking en Twitter

  • Seguir a hiperconectores: busca en el buscador de Twitter (te recomiendo que le eches un ojo al buscador avanzado) personas de interés según las palabras clave del proyecto y síguelos. Cuantos más sigas, más te devolverán el seguimiento.

    Aclaración: cuando explico esto, mis alumnos (a veces me contratan para dar clases de redes sociales) me suelen preguntar que cuántas veces hago esto con el mismo usuario. Mi respuesta es “una”. Pasado un tiempo dejo de seguir a todos aquellos que no me devolvieron el seguimiento y los dejo en paz. Stop unfollow-follow strategies, please.

  • Coger prestados seguidores a la competencia: Si un potencial cliente sigue los perfiles de la competencia es porque le gusta. Y si le gusta, es posible que también le guste yo. Por tanto, busca la cuenta de la competencia, métete en sus seguidores y empieza a seguir a mansalva (misma aclaración con respecto a “unfollow-follow” del punto anterior).
  • Abusa de las listas: una de las cosas chachins que tiene Twitter son las listas. Ya que sigues a personas de interés, mételas también en listas, segmentadas. De esa forma podrás seguir de cerca a esas personas y tener conversación con ellas. Así aumentarás las interacciones y multiplicarás las probabilidades de que te vean sus seguidores.
  • Geolocaliza las búsquedas: en el buscador avanzado de Twitter puedes incluso buscar por palabra clave pero también segmentando por localización. Muy útil para negocios locales. Así puedes encontrar personas a las que le interesa tu sector en tu zona.




Growth hacking en Facebook

  • Comentar como página: Una de las funciones que tiene Facebook es la opción de interactuar como página con otras páginas. Hazte un listado de páginas de interés, aquellas a las que tu público potencial ya ha dado a me gusta, y entra todos los días a dejar comentarios en sus publicaciones. Al contrario de lo que te recomendé para Twitter, aquí no es buena idea que hagas esta acción sobre páginas de la competencia. Seguir followers es privado, pero dejar comentarios es público y notorio, y puedes provocar un conflicto. Busca mejor páginas afines.
  • Transforma amigos en seguidores: una táctica que no me entusiasma hacer, pero es muy efectiva, es crear un perfil personal de la marca, empezar a pedir amistad como un loco a personas de interés, y cuando tengas varios miles (el límite son 5mil) transforma tu perfil en página. Si lo haces bien, no estarás engañando a nadie (recordemos que aunque esto vaya de hackers hay que respetar la ética) y tendrás desde el minuto 0 una página con bastantes seguidores.
  • La técnica mixta: el punto medio entre tener una página de empresa muerta de asco (con pocos seguidores) y un perfil personal “de empresa” que incumple la normativa de Facebook (la táctica del punto anterior hay que hacerla rápido para que Facebook no te pille y te lo cancele) sería tener una página de empresa por un lado, tu perfil personal por otro, orientado a labores comerciales, usar ese perfil para ganar amigos y luego irlos invitando a que se hagan seguidores de la página.
  • La pregunta con etiqueta: una cosa que se está viendo mucho es poner una foto y pedir a la gente que etiquete a sus amigos en relación a la foto. Por ejemplo, una foto de un lugar paradisíaco y pones en la publicación “etiqueta a la persona con la que te irías a este lugar”. Esto tiene mucho sentido si eres una agencia de viajes. Si gestionas la página de una ferretería puedes poner un tornillo y decir “etiqueta a tu amigo que perdió uno de estos”. Hace falta echarle mucha creatividad, pero los resultados son interesantes.




Growth hacking en Instagram

  • Seguir de forma masiva: muy parecido a lo que ya te he contado para Twitter, pero en Instagram. Haz búsquedas por palabras clave y sigue a todo aquel que consideres que es un potencial seguidor tuyo. Muchos de ellos te devolverán el seguimiento.
  • Hashtags: en Instagram el uso de hashtags es condición sine qua non. De hecho, están los que usan los hashtags de forma moderada, y los que abusan hasta cantidades que exceden los límites de la decencia. No uses sólo hashtags descriptivos de tu fotografía, que también. Busca qué hashtags están de moda entre tu público potencial. Si vendes pan, fíjate que se ha puesto de moda el hashtag #breadporn. Y si tu negocio es local, por ejemplo, busca que seguro que hay un #IGmalaga o así. O incluso uno más local todavía (#boquerolandia por ejemplo). Úsalos para ganar visibilidad. Pero aporta valor o conseguirás el efecto contrario.
  • Regala cosas: los sorteos y concursos están a la orden del día. Muchas cuentas sortean productos con la condición de hacer captura de pantalla y publicar en su muro, o etiquetar personas… ojito aquí con la normativa de Instagram (y de Facebook en general).




Growth hacking en LinkedIn

  • Conectar con hiperconectores: las conexiones en LinkedIn funcionan por círculos concéntricos. Tus contactos lo son de primer nivel. Sus contactos de primer nivel son tus contactos de segundo nivel… y así. Por tanto, si conectas con personas que tengan, por ejemplo, mil contactos de primer nivel, de repente tu tendrás mil contactos de segundo nivel, facilitando así las cosas para investigar cuales de ellos te interesan y agregarlos.
  • Interactúa más que publica: Linkedin está lleno de personas que publican cosas, y muchas veces lo hacen desde herramientas de terceros y ni entran. Sin embargo, personas que se tomen la molestia de leer lo que otros publican y dejar comentarios, generar debate y demás… de eso ya hay menos. Y se agradece. Conseguirás un mayor engagement con la persona cuya publicación comentes, pero además llamarás la atención de sus seguidores (al menos los que sean activos en LinkedIn).




Growth hacking en Pinterest

  • No se me ocurre por qué querrías perder tiempo en realizar acciones de growth hacking sobre Pinterest, pero en cualquier caso me remito a los anteriores consejos: sigue a potenciales seguidores, usa hashtags, deja comentarios en las fotos de los demás…

Herramientas de growth hacking

En esto del growth hacking las herramientas son lo de menos. Todo lo que te he dicho hasta ahora lo puedes hacer directamente en las webs de cada red social. Además, muchas de las herramientas no son gratuitas, así que si nos liamos a meter herramientas de pago en las tácticas de growth hacking… ¿dónde queda eso de “conseguir resultados con el mínimo coste“?

Pero lo cierto es que muchas veces utilizando herramientas con un poco de coste el esfuerzo a realizar es menor. No hay nada como la automatización del marketing para ser más ágiles y conseguir más en menos tiempo. Aumentamos el coste, pero reducimos el esfuerzo y, a veces, aceleramos el tiempo en el que se comienzan a conseguir resultados. Y reducir el tiempo también es reducir el coste.

Por tanto, aquí se trata de tomar la decisión de analizar cuánto incrementa el coste en el presupuesto la utilización de herramientas VS cuánto tiempo y esfuerzo nos ahorramos… y tomar una decisión.

Vamos a ver, por tanto, algunas herramientas de growth hacking que nos haga la vida más sencilla:

  • Hootsuite/Tweetdeck: ¿recuerdas que te recomendé agregar usuarios a listas para poder seguirles de cerca? Simplifícate la vida usando las columnas de estas aplicaciones y poniendo cada lista en una columna. Además, podrás también configurar columnas para búsquedas geolocalizadas.
  • IFTTT: la joya de la corona. La reina de la automatización de tareas. No te preguntes qué puede hacer IFTTT por ti. Pregúntate qué No puede hacer.
  • Audiense: la herramienta antes conocida como Socialbro. Es la máquina de gestionar comunidades en Twitter. Lo de buscar perfiles de interés, seguirlos y agregarlos a listas, con Audiense lo haces en tres clics.
  • Crowdfire: esta herramienta promete estudiar tu cuenta en redes sociales, analizarla, proponerte seguidores potenciales… y todo ello por 1 minuto de trabajo al día. Recién la conocí y la estoy probando. A ver qué resultados da.
  • Socialmatize: una especie de IFTTT específico para Twitter (y que hace cosas que IFTTT no permite). Consigue seguidores reales automatizando disparadores.
  • Blogsterapp: automatiza el contenido de tu blog para difundirlo en redes sociales.
  • Directorios: los hay de empresas y los hay de blogs. El primero sirve para crear una ficha de tu empresa y que otras empresas te encuentren; el segundo para colgar tus contenidos y ganar visibilidad. Para que realmente funcionen hay que currárselo tela. Pero dejar ahí los contenidos a ver si suena la flauta suele ser gratis.

Algunas de estas herramientas sirven para hacer programación de contenido, curación de contenido, automatización… si quieres conocer herramientas de growth hacking puro y duro, aquí tienes otro enlace.




Corolario

El growth hacking, dentro del Social media, es una metodología de trabajo necesaria en los impulsos iniciales de un proyecto. El crecimiento orgánico natural de una comunidad online es muy deseable y ventajoso, pero seamos realistas: las empresas quieren (necesitan) resultados más pronto que tarde, y las redes están saturadas de marcas enviando cada una su mensaje como para esperar que el usuario tenga un hueco para nosotros sin ser un poco más proactivos en esa captación.

Además, no hay que olvidarse que el enemigo de la gacela no es el león que le core por detrás: sino la gacela que va al lado. Si corre más rápido, el león se te come a ti. Por tanto, si el resto de marcas hace growth hacking, no tienes más remedio que hacer también si no quieres que el león te coma. Si quieres saber cómo integrar tácticas de growth hacking en tu estrategia, puedes preguntarme.

Mi recomendación final es que pruebes las tácticas que aquí te cuento, que le eches creatividad para encontrar tácticas nuevas, y si tienes a bien nos las cuentas aquí (abajo, en los comentarios) para que otros las prueben. Pero todo siempre dentro de la ética y las normas.

 

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