¿En 2016 y todavía no sabes cómo funciona Google? ¿Pero en qué clase de tupperware has estado metido? Pues ábrelo para que entre, porque yo tampoco sé. Ni nadie. El algoritmo de Google es y seguirá siendo un misterio.

Pero aunque no podemos saber cómo funciona Google en su totalidad, sí que podemos conocer ciertas reglas, respetar ciertas prácticas, probar y experimentar con algunos consejos de otros que han probado y experimentado según qué trucos… y al final, por el mucho probar y medir y seguir probando y seguir midiendo… podemos ser capaces de conseguir resultados en las SERP del buscador.

Ese es el trabajo de un consultor SEO: analizar un sitio web, detectar qué elementos pueden chocar con las directrices del buscador, optimizar el sitio, trabajar mucho el SEO de contenidos, y medir el resultado de lo que se va a haciendo para saber si eso que por intuición se ha decidido hacer, efectivamente está siendo lo correcto.

Hace unos años me compré un libro que se llama posicionamiento en buscadores, escrito por Fernando Maciá y Javier Gosende. Fue el libro que me inició en el mundo del SEO. En el año 2009 yo estaba comenzando a introducirme profesionalmente en el mercado del marketing online, sobre todo como community manager. Pero mi afán por aprender y por ampliar servicios y conocimientos me hizo profundizar en esta materia. Decidí ir a una librería y escogí el libro más gordo que vi. Además de gordo resultó ser uno de los mejores manuales de posicionamiento que existen. Entre sus páginas encontré una definición de cómo funciona Google, que dice así:

A la hora de comprar un libro, lo primero que haces es fijarte en el título, subtítulo y cualquier otra cosa que haya en la portada, como breve descripción o autor. A continuación, le das la vuelta y buscas una sinopsis o resumen que pueda haber en la contraportada. Un tercer nivel de información lo descubrimos en el índice. Por último, y sin necesidad de leerlo en su totalidad, ojeas algunas páginas, y detienes la mirada en los títulos de los capítulos, las entradillas, los títulos de párrafo… A la hora de considerar si comprarlo o no, tienes en cuenta la recomendación que otras personas puedan hacerte sobre ese libro. Y dentro de esas recomendaciones, otorgarás más credibilidad a unas personas que a otras, como por ejemplo aquellas que sean expertas en la materia de que trata el libro…

Google no es distinto. A la hora de clasificar una Web se fijará en el título de la página por defecto [title], en el meta [description] y en el contenido de la página de inicio que, si está bien construida, debe ser un resumen de todo lo que el usuario va a encontrar en la web (sinopsis). A continuación, Google buscará la navegación (índice) y saltará de enlace en enlace por las distintas secciones de su web (capítulos) repitiendo el proceso de análisis: título, descripción, encabezamientos, contenido, enlaces… Y también tendrá en cuenta los enlaces que desde otro sitios web apuntan hacia el suyo (recomendaciones). Cuanto más importante sean las webs de origen, más importante considera el enlace. Y últimamente, tiene en consideración otros aspectos, como la edad del sitio, el vecindario IP de la web, su situación y esquemas de relación en su propio entorno de la red…

Esta definición, de 2009, no sólo es muy didáctica y acertada, sino que siete años después sigue estando de absoluta vigencia. Tras los pandas y los pingüinos, Google sigue funcionando exactamente igual. Ha variado el peso que le da a cada elemento (title, description, densidad, enlaces…), y es trabajo del consultor SEO el ir probando diferentes formas de optimización de un sitio web para ver qué le va funcionando mejor.

Pero en su conjunto Google sigue siendo alguien que quiere comprarse un libro y necesita mirar el título, el índice, las referencias…

Otro concepto que es conveniente tener presente para entender bien cómo funciona Google es que cada uno de esos libros que el buscador se quiere comprar no es cada página web… sino cada página de cada sitio web. Así, la página home de un sitio, por ejemplo, tiene su title, su description, su contenido, sus enlaces entrantes… y la página “servicios” de una web corporativa tendrá, igualmente, su title, description, contenido y demás.

¿Eso quiere decir que para Google cada página de mi web es una entidad aislada? Por suerte no, ya que existe el concepto del link-juice y todas las páginas de un mismo dominio se reparten la puntuación relativa a la posición. Pero significa que debemos asegurarnos de optimizar cada página por separado (urls únicas, titles únicos, una keyword por página…)

A la hora de optimizar para un motor de búsqueda, es importante entender que lo que hay detrás es un algoritmo, es decir, un conjunto de reglas matemáticas. No hay un señor detrás de una pantalla pensando en si el contenido es bueno o no. Hay un software informático que va sumando y restando puntos en función de los elementos que va analizando.

Por tanto, ir conociendo estas reglas matemáticas y aplicándolas a tus sitios web va haciendo que cada vez que un robot visita tu sitio te dará más o menos puntos, y por tanto irás moviéndote en las SERP.

Si alguien está interesado en comprar este libro, el ISBN es 978-84-415-2509-2

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