Tanta publicidad de ING Direct y tanto desaprender y reaprender cosas me ha dado una idea para un artículo. Está relacionado con el botón unfollow, pero no el de Twitter, sino cualquiera. Lo he simplificado en ‘unfollow’ porque Twitter, sin duda, es la red social que más me gusta y con la que más me identifico e interactúo. Pero donde digo ‘unfollow’ digo ‘desamigar’, ‘desconectar’, ‘deslinkar’ o cualquier otro palabro, anglicismo o no, que signifique eliminar a una persona de tu red de contactos en una plataforma.
En un momento de tu vida, en tal o cual red social, decidiste que era una buena idea vincularte con una marca comercial. Había una promoción interesante que te obligaba a ser fan o seguidor de la misma, y lo hiciste. Pero ¡oh campos de soledad, mustios collados! resulta que la marca, pasada dicha promoción, es un muermo. Apenas publica contenido interesante.
En cierto momento, en campaña electoral, se acercó a ti un político (o te acercaste tu a él) buscando influir en tu voto, contarte sus intenciones, intentando convencerte de que es la mejor opción posible para ganar tal o cual comicio y presidir la institución pertinente. Pero, pasadas las mismas, pulsa el botón ‘mute’ y no se vuelve a verle el pelo hasta las próximas (este año está siendo fácil identificar a estos individuos ya que estamos teniendo comicios cada 6 meses, al menos en Andalucía).
Todo eso va generando una ‘basura digital’ de cuentas vacías o poco útiles. Y como ya escribiera Calvoconbarba, Si no aportas, no me importas. Por tanto, os animo a que hagáis un ejercicio de reaprendizaje del uso del botón unfollow. Contra el ruido excesivo que hay en la red, carente de valor e interés, contra la infoxicación banal y gratuita: unfollow. Al que no aporta: unfollow. Al que aporta contenido de forma automática sin filtrar: unfollow. Al que sólo habla de sí mismo y de sus ofertas y promociones: unfollow. Llevemos el clásico ‘golpe de remo’ a las redes sociales y limpiemos nuestras redes (la de cada uno) de todo aquello que estorbe.
Epílogo: esto es extensible a mi mismo. Si me sigues por el diseño y te aburre el social media, o viceversa, o me dedico a retransmitir un congreso sobre redes sociales y te estoy inundando el muro, unfollow que es gratis.










